Mostrando entradas con la etiqueta Personajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Personajes. Mostrar todas las entradas

sábado, 2 de mayo de 2020

Rodolfo y Mimì. Amor en tiempos de bohemia

El amor es, quizás, uno de los grandes referentes de la ópera. Un argumento que ha dado mucho juego ya que, de ahí, salen otros como la alegría de un amor correspondido, la desesperación si no lo es o, directamente, ese némesis que son los celos, que nos pueden llevar a acontecimientos desgarradores que sabemos en la ópera.


La bohème es la ópera donde el amor se siente desde el principio hasta el fin en todo su signicado. El final del primer acto desde el momento en el que la joven acude a la buhardilla donde habitan Rodolfo y Marcelo. Desde el primer momento, se percibe esa química entre Rodolfo y Mimì y que Puccini nos traslada en el modo en el que ambos se presentan(“Che gelida manina”, tenor;”Mi chiamano Mimì”, soprano) y que culmina en un final de primer acto I que podríamos indicar sublime con el “O soave fanciulla”, una melodía inolvidable.


O soave fanciulla


Los celos no existen como algo dañino pero hay una ligera mención que Rodolfo intenta salvar con ese “ all'uom felice sta il sospetto accanto”(al hombre feliz la sospecha siempre acecha). Curiosamente, ese sentimiento lo tiene Marcello respecto a Musetta, a pesar de darse de hombre libre no atado a ciertos convencionalismos. En el acto II, la misma noche del acto I, se muestra el amor de ambos jóvenes con gran alegría y se contrapone al de Musetta y Marcello a pesar de queéstos son los que ponen la “pimienta” del acto(el vals de Musetta, el amoroso o el fin del acto con todos los bohemios escapándose del Café Momus al son de música militar mientras dejan la cuenta a Alcindoro, el acompañante de Musetta cuando llegaron al café).

Ese amor deriva en desesperación para Mimì y Rodolfo, pero por diferente motivo y con Marcello de testigo. Ella le revela que Rodolfo está distante con ella; él le revela en principio que siente celos pero la realidad es más dura: quiere alejarla de él porque ella está enferma y él se siente responsable de su enfermedad.

Rodolfo y Marcello

Ella que lo está escuchando se da cuenta de su situación. Ambos deciden despedirse pero sin rencor, sabiendo que sus sentimientos verdaderos están ahí. Sin embargo, se dan cuenta que su amor es muy fuerte y el invierno es duro pasarlo solos. En este punto es cuando percibimos la diferencia entre ese amor puro (Rodolfo/Mimì) en contraposición con el tóxico(Marcello y Musetta). Puccini logra mezclar una música dulce de una pareja que se reconcilia y otra turbulenta cuando Marcelo y Musetta se pelean.


 Final acto III


Termina la ópera. Ellos echan de menos a Musetta y Mimì(“O Mimì tu più non torni”) en mientras trabajan. El acto cuarto es peculiar porque la aparición de Schaunard y Colline, amigos bohemios que acuden a la buhardilla, nos lleva a la alegría del acto primero...hasta que irrumpe Musetta indicando que Mimì está desfallecida subiendo las escaleras hasta la buhardilla. Ella se muere pero quiere hacerlo junto a Rodolfo. En ellos se percibe que aún hay amor a pesar que la primavera ya los había alejado. Este final nos deja muchos aspectos: Mussetta y Marcello se reencuentran, pero lo que se percibe en ellos es bondad ante Mimì cuando ella vende sus pendientes para un fármaco. Tampoco me olvido de Colline y su abrigo empeñado para conseguir ayuda para Mimì. Aunque el final de la ópera es amargo, el amor sigue latente, sobre todo cuando ellos se quedaron solos y Mimì recordaba su primer encuentro(acto I) .Sin duda, ese "Mimì" de desesperación de Rodolfo y las notas finales de la ópera dejan marca en el ánimo de las personas.

Final de la ópera



domingo, 23 de febrero de 2020

Personajes: Tannhäuser



La redención(y casi el sacrificio por ello) es un tema de los que podemos encontrar en la obra de Richard Wagner. Sin embargo, un personaje al que se le puede relacionar es Tannhäuser, un trovador de la época que se encuentra en una lucha interna entre el amor que sintió por Elisabeth y la pasión sensual. El amor de ella hacia él  juega un papel primordial en esta ópera y resultará clave en el final de la ópera. Una lucha que se percibe desde  la obertura, en la  que se juega con ambos sentimientos: la sensualidad...y el perdón.
En el primer acto, vemos a Tannhäuser recitando a favor de la sensualidad, junto a Venus en el Venusberg. La diosa intenta mantenerlo con ella, pero el trovador no se siente ya a gusto. En su interior, siente que quiere volver al mundo después de tanto disfrutar de ese mundo de sensualidad y, en cierto sentido, reunirse con peregrinos camino de Roma. Sin embargo, Wolfram le indica que Elisabeth le echa de menos. Eso basta para decir que la peregrinación ya no es una prioridad para él.

En el acto II, en el que ya conocemos a Elisabeth. La sobrina del Landsgrve, siente admiración y cariño para Tannhäuser. Se está preparando una competición en el que varios trovadores elogian el amor y lo definen con corazón puro, uno de ellos es Wolfram. El "premio"-hay que entender la época de desarrollo de la ópera- es la mano de la joven. Cada intervención en pro del amor idíllico y la belleza se ve contrarrestada con la respuesta de Tannhäuser que, por contra, hace un elogio del amor carnal tan fuerte que hace que todos se muestren enojados y hasta el punto de dirigirse contra el propio Tannhäuser. Elisabeth, a duras penas, logra evitar que la situación se degrade mientras el trovador, ya sí, decide ir a Roma con los peregrinos tras ver que el "perdón" de los demás también llegará por esa vía.

Sin duda, estamos ante uno de los coros que más llama la atención dentro del mundo operístico. Aunque el tema ya lo hemos percibido en la obertura, es cuando más se manifiesta en la segunda parte del coro. Esa búsqueda de redención que el propio Tannhäuser buscó y no encontró. Elisabeth, que rezaba por encontrar al trovador en el camino del perdón, se encuentra que, entre los peregrinos, no iba a Tannhäuser y decide entregar su vida como sacrificio y que el cielo perdone sus pecados.

Cuando estaba Wolfram sintiendo, en su interior, el dolor por Elisabeth, irrumpe Tannhäuser, en el camino ya de la perdición, del Venusberg. Ni siquiera el Papa cree en él y no le ha perdonado ni bendecido; de hecho, lo ha condenado sin salvación( "Así como del báculo que me sostiene jamás brotará una hoja, ni ningún atisbo de vida,de la marca del fuego del infierno jamás nacerá para ti, la salvación"). Cuando Venus irrumpe para devolverlo a su mundo, Wolfram dice la palabra mágica:Elisabeth, la que había rezado por él. En ese instante, se desvanece la diosa y entra un grupo de peregrinos para anunciar la redención de Tannhäuser con el báculo papal del que brotan unas flores y el ataud con el cuerpo de la joven. El dolor le hace caer muerto.

jueves, 30 de enero de 2020

Personajes: Manon Lescaut y el caballero Des Grieux

En esta ocasión esta sección tiene que ir compartida con la presencia de dos personajes que entraron en mi vida en los primeros momentos de mi afición a la ópera: Manon Lescaut y el caballero Des Grieux, de la versión compuesta por Giacomo Puccini, “Manon Lescaut”(para diferenciarla de la ópera “Manon” de Jules Massenet) basada en la obra del Abate Prévost en 1753 “Histoire de Manon Lescaut et du chevalier Des Grieux”. De hecho, en esa época sentía una fascinación por el personaje de él porque, en cierto sentido, jugaba con esa sensación del flechazo(¿quién no ha soñado de joven con vivir ese momento?), con ese momento en el que Des Grieux va percibiendo que su enfado con Manon, que su frialdad va desapareciendo con las palabras de ella, ese esfuerzo ciego por acercarse a ella incluso en su desgracia y ese final. De hecho, si hubiera jugado con usar un “pseudónimo” aquí, hubiera sido ese “le chevalier Des Grieux”-aunque Belmonte Lostados tampoco estaba mal situado- porque es un personaje que me gusta, aunque no implique que me vea reflejado en él.

Des Grieux, joven apuesto con cierto encanto, se queda enamorado al instante al ver bajar de una carroza a una joven llamada Manon Lescaut y que ella también percibe. Por ello, cuando se encuentran la primera vez, ella le cuenta su triste historia:debe ser conducida por su hermano a un convento. Ella ignora que en la carroza, en la que iba su hermano y Geronte de Ravoir había otros planes. Con todo, ese primer dúo trasciende amor entre dos jovenes y, con ayuda de amigos, logran huir.


Como vaticinaba el hermano de ella a Géronte, a ella no le gusta la miseria y en el estudiante es factible. Ella huye de esa pobreza y acude a la riqueza de Geronte. Des Grieux se queda entre enfadado y con pesar. El propio hermano, sabiendo la forma de ser de su hermana y el recuerdo hacia el joven, decide ayudar a Des Grieux y lo lleva hasta la casa de Geronte, aprovechando su ausencia. El encuentro entre ellos es frío porque él se siente molesto por la actitud caprichosa de ella hasta que, al final, se conciencia que su amor primero es superior a un enfado puntual. Sin embargo, la llegada de Geronte supone,según las leyes de esa época, que iba a ser detenida y condenada a un exilio forzoso.

El hermano le conduce hasta Le Havre, donde está Manon detenida y camino del destierro. Lo sencillo, aunque duro, era estar ahí en la despedida, sufrir y seguir su vida. Sin embargo, no es así y cuando se produce el llamamiento su reacción es instintiva y acaba logrando ser aceptado como mozo en el barco que llevará a Manon hasta Luisiania, en esa época perteneciente a Francia. Ese “appello” ,que ven si pulsan en el enlace, es algo memorable por todo lo que transmite: desolación en él, remordimiento en ella por no haberlo querido y el pesar del hermano narrando a los demás asistentes lo que pasa con esos dos jóvenes.


En el lugar donde es destinada Manon se produce un incidente tal que ellos logran huir y acaban en una zona árida sin agua. La debilidad de Manon amenaza ya con su vida, algo triste. Des Grieux busca agua pero no la encuentra y vuelve junto a ella. Es el final de la ópera, es la desesperación de Des Grieux mientras ella, con voz tenue, se despide: “Le mie colpe travolgerà l'oblio,ma l'amor mio... non muor...”... mis culpas se las llevará el olvido pero el amor mío no muere”.



jueves, 28 de noviembre de 2019

Personajes: Floria Tosca



Tosca representa, personalmente, la mejor ópera de Giacomo Puccini. No va en deméritos de otra óperas posteriores, algunas de la grandeza de Madama Butterfly o Turandot, pero es que tiene algo que encandila y que hace de esta ópera, una de las más representadas. En sí, tiene un encanto especial porque contiene muchos sentimientos: amor, odio, celos, honor, venganza. Todo en una ópera que llega al espectador con cierta facilidad.



Pero también quiero incidir en el personaje principal, el de Floria Tosca porque en ella se ve una evolución visible desde los celos del primer acto, una fuerza escondida en el acto segundo y, por último, una cierta determinación en el último acto. El Barón Scarpia mantiene durante la ópera una aura maligna, de abuso de poder que lleva a la tortura física a Mario Cavaradossi...como emocional a la propia Tosca; el propio Cavaradossi mantiene también una cierta personalidad que le lleva a ser leal a Angelotti-político preso que se había escapado del Castillo de Sant'Angelo- y fiel a Tosca.



Decíamos que Tosca, en el primer acto, nos muestra su faceta celosa pero tampoco quiero ser duro en ese tema: en su felicidad con el pintor, sospecha de cualquier cosa que rompa esa sensación y, especialmente, el retrato que está pintando su amado de una virgen angelical que le turba. En ese veneno, el Barón Scarpia también colabora para meterle en más dudas respecto a Cavaradossi.






Detenido Cavaradossi y torturado para que desvele donde está Angelotti, Scarpia presiona en el ánimo de Tosca que, en principio, se muestra temerosa hasta el punto de pedir a Cavaradossi que le deje decir dónde está escondido pero, al final, ella cede y dice donde está el preso. Para liberar a Cavaradossi de su condena, el malvado Scarpia, como jefe de la policia, empieza a presionarla y dejarle caer que el único modo de salvar a su amado es ceder a sus pretensiones amorosas. Es ahí, en ese contexto, cuando vemos una de las arias más bellas, “Vissi d'arte”.






Al final, cede Tosca a los deseos de Scarpia pero pide que ella pueda verlo salvado pero él le confirma “que no puede hacer gracia abierta”, que todos deben saber la muerte de Cavaradossi. Ante Spoletta, y con Tosca de testigo, le informa a su esbirro que ha cambiado la condena, que será fusilado “como Palmieri”(evidente plasmación de un fusilamiento nada fingido sin que ella lo sepa). Ella, desesperada ante esa perspectiva de una noche de ser forzada por tal de salvar a su Mario, ve un cuchillo de una cena del barón y lo coge, ya sabe por una fuerza que le viene de dentro, que el destino de Scarpia lo tiene en la mano que sostiene el citado cuchillo.



Horas después, en el Castillo Sant'Angelo, Mario Cavaradossi siente que la vida se le apaga. Es en ese momento donde asistimos a otra de las grandes arias de la ópera en general, “E lucevan le stelle”, una verdadera carta de amor a la vida. En ese momento aparece Tosca con el salvaconducto y la buena nueva, Scarpia ha muerto y ha sido por ella. Asistimos a un dúo de amor incondicional que está lejos de esos celos del primer acto. También le desvela que, aunque será libre, debe someterse a un fusilamiento fingido y que debe actuar bien. Sin embargo, la realidad es otra y el fusilamiento es real; ella desquiciada ante la realidad y los rumores de los esbirros de Scarpia a su caza, se sube al muro de la terraza superior del Castillo y, después de un “Scarpia, avanti a Dio” se lanza mientras la orquesta toca las últimas notas.



jueves, 24 de octubre de 2019

Personajes: Macbeth o la ambición ajena


Macbeth, personaje basado en la historia, fue rey de Escocia entre 1040 y 1057, cuando falleció en campo de batalla por Malcolm III, hijo de Duncan. Sin embargo, Shakespeare o Verdi se centraron en el personaje de Lady Macbeth como el ejemplo de ambición capaz de arrastrar a una persona a realizar actos que, sin su persuasión, no habría llevado a cabo.



Como sabrán, la ópera empieza con el encuentro de las brujas con Macbeth y su fiel compañero Banquo. En ese instante le apelan como Sir de Glamis, de Cawdor...y Rey de Escocia. Unos mensajeros le confirman el nombramiento de Sir de Cawdor y eso le hace pensar en los vaticinios. Aunque reconoce que cierto pensamiento criminal le fluye ,“la man rapace non alzerò”-la mano ávida no alzaré-, pensando que las circunstancias le podrían llevar a eso como con el otro nombramiento, porque el Rey decidió sentenciar al anterior Sir sin que él hubiera actuado. Es decir, sin necesidad de derramar sangre. Sin olvidar que a Banquo, las brujas le profetizan que será padre de reyes(aunque más bien, es un personaje de ficción, varias crónicas de la época -siglo XVI- consideran que de este personaj surge la rama de los Estuardo, si bien no es real). Sea falso o no verificable, es un personaje importante para la trama siguiente.




Pero también está Lady Macbeth. La irrupción del personaje comienza con una carta de Macbeth hacia su mujer y que nos lleva a la aria “Vieni, ti afretta” que es un ejemplo de cómo conseguir el trono...por la vía rápida.¿Qué es eso de esperar?.”Pobre del que avanza con pie dudoso y retrocede”. La aria citada nos presenta una ambición desbocada porque ella sí quiere ser la reina consorte de Escocia y, si es antes, mejor. El Rey Duncan llegará al Castillo y ese es el momento que ella piensa el idóneo para el crimen: matar al rey y manchar de sangre a su guardia para que la sospecha pese sobre ellos. Macbeth acaba cometiendo el delito...y teniendo remordimientos al instante.Lady Macbeth tiene que cumplir la segunda tarea(como decíamos, manchar de sangre a la guardia) al ver vacilante a su marido. Por cierto, este dúo es célebre porque, por su complicada ejecución(cantar con sordina) llevó a una elevada cantidad de ensayos en su estreno, con Felice Varesi desquiciado por el compositor.






Ya es Rey, únicamente debe mantener el trono pero la "visión” de Banquo, “padre de reyes” le persigue hasta el punto, irónicamente, de asesinar a su  excelente compañero por medio de sicarios. En la fiesta que organiza, se encuentra con otra visión más escalofriante de un Banquo que le reprocha su muerte cuando él va a sentarse en su asiento. Macbeth, desquiciado, se horroriza mientras en la corte ya hay gente como Macduff, asistente a esa fiesta, decidido a marchar del país...y Macbeth camino de una caverna para reencontrarse con las brujas y que le desvelen el futuro.




El encuentro con las brujas le proporciona otras tres profecías: “cuídate de Macduff”,”ningún hombre nacido de mujer te hará daño” y “serás invencible hasta que el bosque de Birnam se mueva hacia ti". Pero las brujas le han insistido: los hijos de Banquo reinarán. Desquiciado,la sangre grita sangre y ya piensa en todos los crímenes posibles, desde Macduff hasta Fleance, el hijo de Banquo que escapó cuando el asesinato de su padre. Totalmente, enajenado, procede a matar a Macduff pero únicamente encuentra a la mujer y sus hijos ya que él estaba fuera. Pero otra desgracia le ocurre: Lady Macbeth también ha perdido la razón.



Antes de comenzar la batalla, como pueden observar en la última reproducción, ya tenemos un Macbeth más proclive al arrepentimiento, temeroso de las maldiciones que le echen. La batalla que comience le mantendrá en el trono o lo expulsará de por vida. Recibirá la noticia de la muerte de su mujer, que Macduff vive, que “no fue nacido sino arrancado del cuerpo materno”...y que el Bosque de Birnam se mueve(varias ramas de ramas fueron arrancadas como camuflaje para la batalla). Finalmente, Macbeth es vencido. La historia real indica que un hijastro suyo, Lulach, fue heredero al trono pero no llegó a un año de reinado, siendo también asesinado por Malcolm III, quién fue rey de Escocia entre 1058 y 1093.



miércoles, 5 de diciembre de 2018

Personajes: Una voz y dos rivales

Quizás el título llame la atención pero la explicación lleva el nombre de Plácido Domingo y ese desarrollo en su carrera vocal tras pasar de tenor a barítono. Es cierto que podría mencionar, por ejemplo, a Rosalind Plowright que pasó de soprano a mezzosoprano pero su cambio no implica lo que sucede con el cantante-director de orquesta-mentor de jóvenes cantantes, un auténtico factótum. Como ejemplo de lo que quiero indicar, muestro un vídeo en el que interpretó, al mismo tiempo, al Conde de Almaviva y Fígaro. Obviamente, había un trabajo de cantar e interpretar un papel, luego otro y que el realizador se encargase de la labor más "técnica". 


*  Conde/Fígaro...Plácido Domingo.


Aunque es sabido que el cantante madrileño había interpretado roles de barítono en sus inicios, siempre había sido conocido como tenor. Durante medio siglo(1959-2009), desarrolló su carrera con este tipo de voz abarcando algunos de los roles más emblemáticos dentro del mundo de la ópera, destacando Otello como su mejor papel pero sin olvidar otros como Kalaf(Turandot), Duque de Mantua(Rigoletto), Pinkerton. De hecho, viendo su carrera profesional, yo llegué a suponer que se decantaría por dejar los escenarios para bajar al podio de los directores de orquesta.  

*  "La donna è mobile...cuando era Duque de Mantua.

Sin embargo, en 2009-lo había anunciado dos años antes- empezó a interpretar roles de barítono comenzando con el papel de Simon Boccanegra, de la ópera de Giussepe Verdi del mismo nombre. Desde ese momento, ha ido asumiendo roles diferentes pero en, algunos casos, las mismas óperas donde triunfó como tenor. De hecho, catorce años separan Gabriel Adorno(1995) y Simon Boccanegra(2009). En otros casos, la diferencia puede ser mayor pero no relevante en ese aspecto  

*  "Cortigiani...cuando era Rigoletto.  

Si he escogido "Rigoletto" como ópera para los dos vídeos anteriores se debe a la particularidad que supone dos personajes tan opuestos hasta el punto de querer matar Rigoletto al Duque de Mantua. De hecho, se pasa de un seductor mujeriego a padre sufrido ante una hija mancillada y con una "maledizione" a cuestas y muchas ganas de venganza. Pero no es el único caso. Ha interpretado a Manrico y el Conde de Luna en "Il trovatore" que también tienen una rivalidad enconada durante la ópera; ha sido el amante Alfredo y el padre que rompe en mil pedazos su amor hacia Violetta en "La traviata"; Rodolfo y Miller en "Luisa Miller" y uno imaginándose dos sentimientos sumidos en el dolor desde una vertiente diferente en esa última escena de la ópera; ha sido el infante Don Carlos y su leal Posa. Incluso en la zarzuela mítica como "Luisa Fernanda" abarca los roles de Javier y de Vidal Hernando, dos rivales en el amor a la joven. Quizás, no se sabe y no soy bueno vaticinando, el último gran papel que pretenda Plácido Domingo para dejar los escenarios sea, precisamente, Yago. Es un papel que, dicen, no desea hacer pero pienso que sería la "guinda" a su carrera en la que Otello ha sido su gran papel...y Yago el último. Como despedida, os dejamos con el Plácido Domingo director de orquesta.  

*  "Dirigiendo...

martes, 16 de octubre de 2018

Personajes: El amor y el honor en Radamés

Radamés es uno de esos personajes que, a lo largo de la ópera verdiana "Aida", evolucionan hasta llegar a mostrar la cara de las virtudes. Si escuchas el comienzo de la ópera nos encontramos a alguien muy crecido de sí mismo(en la escena del nombramiento como "jefe supremo" de los ejercitos egipcios hacia la guerra contra los etíopes se le ve convencido de la victoria) y, como mínimo, podemos creer que, en su corazón, brota el amor por Aida y un sueño de erigirle un trono cercano al sol. Es la famosa aria "Celeste Aida" en el inicio de la ópera, con una cierta complejidad para el tenor nada más empezar su primera intervención. Con todo, mantiene en secreto su amor por la esclava etíope. Hay en la ópera, en sí, un triángulo de amores, celos, odios que tiene como "tercera persona" a la princesa Amneris, hija del faraón, cuya personalidad es considerablemente caprichosa ,que bebe los vientos por Radamés y que quiere prevalecer su condición para que el faraón la case con el victorioso jefe militar. En sí, la maldad de Amneris la convierte en un personaje que atrae por un lado(una importancia evidente sobre el escenario) pero que, sinceramente, no caería bien a nadie.

Celeste Aida, con Giuseppe Giacomani.

En el acto tercero empezamos a vislumbrar la evolución argumental de la ópera: Amonasro vence  la resistencia de su hija Aida para que obtenga  de Radamés información delicada sobre la nueva guerra entre ambos territorios. En el dúo entre Aida y Radamés vemos algunos conceptos como el amor que sienten, la necesidad imperiosa de huir a otras tierras a vivir el amor que Egipto les priva. Radamés se niega en principio pero los argumentos de Aida acaban convenciéndolo para huir; en ese instante, en el fulgor de un amor renovado por una esperanza, Aida le pide una información que Radamés le confía ...y que Amonasro, escondido, exclama: ahí nos encontramos con el "honor" de Radamés que prefiere ser detenido por ese ultraje hacia los suyos mientras ve escapar a Aida y su padre Amonasro.

Dúo Aida-Radamés y posterior intervención de Amonasro , con Roberto Alagna, Violeta Urmana y Carlo Guelfi. 


Amneris, a pesar de la traición, quiere evitar que la sentencia sea dura con Radamés. Quiere usar sus influencias con los sacerdotes y con su padre para evitar lo que toda la gente espera: la sentencia a muerte por traición. Eso sí, pide a Radamés que no vuelva a ver nunca más a Aida, que vive tras la persecución que hubo mientras él rendía la espada ante Ramfis. Aquí ya vemos un Radamés que, siendo humano, es consciente que se equivocó y está preparado a asumir la pena de la traición. No quiere los favores de alguien que él no quiere, la hace responsable de la desaparición de Aida(Radamés: "Aida a me togliesti, spenta l'hai forse"...,me has quitado a Aida, quizás la has matado) y únicamente desea morir por la infamia que le espera.

Dúo Radamés-Amneris con Giulietta Simionato y Jon Vickers.


La sentencia, esperada, ha llegado y le condena a morir en vida bajo una lápida. Radamés asume la pena teniendo en cuenta que no se defendió ante los sacerdotes. En su triste final ve como llega ante él Aida, quien se sacrifica y prefiere morir junto a él. En sí pone los pelos de punta ese "Addio terra" con el que se despiden ambos de la vida mientras que, arriba, una Amneris despojada de su maldad reza por ellos. 

Dúo Radamés-Aida... y posterior aparición de Amneris, con Luciano Pavarotti, Maria Chiara en los papeles protagonistas y Ghena Dimitrova como Amneris.