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miércoles, 16 de septiembre de 2020

Momentos memorables: Solche hergelaufne Laffen

A veces, hasta los villanos merecen un espacio aquí. Osmín, el malvado guardián del palacio del Pachá Selim, es un personaje que demuestra un contrapunto comparado con la figura del noble turco, algo así como la noche y el día. La obra tiene una historia previa antes de ponernos a explicar el fragmento: el barco en el que iba Konstanze, Blonde y Pedrillo es abordado por piratas que los venden al mencionado Pachá. Konstanze se convierte en la favorita, contra su voluntad, de Selim, Blonde es entregada a Osmín(y que, en el segundo acto vemos que somete al malvado guardián) y Pedrillo que se queda trabajando en el palacio. La obra en sí empieza con Belmonte llegando a las inmediaciones del palacio buscando a su amada para rescatarla y encontrándose, de buenas a primeras, con este sujeto con su carácter agrio. Osmin no los aguanta y, especialmente, a Pedrillo. Aquí es donde llega esta aria de verdaderas dotes interpretativas de un bajo. Ludwig Fisher fue el primer cantante de este personaje en 1782 y al que Mozart le dio más protagonismo viendo sus cualidades cuando, en el libreto inicial, no tenía esa intención. Algunos compositores viendo las cualidades del cantante que estrenaba una ópera, a veces le componían algo para lucimiento del cantante y, en verdad, este “Sorge hergelaufne Laffen” en la primera frase ya tiene mucho arte interpretativo.

En sí, la aria está compuesta para instrumentos de cuerda además de oboe y trompa(Corno in F.). Sólo a partir de “Erst geköpft” tenemos a la orquesta interviniendo y aportando ese toque turco con platillos,tambores y que, por cierto, recuperará Mozart para el personaje al final de la ópera. Pero quedémonos con esta aria en la que vemos que Osmín se muestra como ese ser desagradable que no soporta a Pedrillo y Belmonte(con el que ya ha tenido alguna que otra conversación subida de tono) y preparado para estudiar todas las maneras de eliminarlos(Drum, beim Barte des Propheten). Respeto a la figura del bajo, ya la primera fase es de cierta exigencia con ese Laffen que tiene que ver con la destreza en combinar el canto con la respiración, pero también para ir de forma endiablada a partir de “Drum, beim Barte des Propheten” hasta finalizar con ese emblemático “Erst geköpft”.


OSMIN
Solche hergelaufne Laffen,
Die nur nach den Weibern gaffen,
Mag ich vor den Teufel nicht;
Denn ihr ganzes Tun und Lassen
Ist, uns auf den Dienst zu passen;
Doch mich trügt kein solch Gesicht.

Eure Tücken, eure Ränke
Eure Finten, eure Schwänke
sind mir ganz bekannt.
Mich zu hintergehen,
Müßt ihr früh aufstehen,
Ich hab' auch Verstand(4)

Solche hergelaufne Laffen(rep.)

Eure Tücken, eure Ränke(rep. con la variante que la frase de “Ich hab'auch Verstand la va dotando de más intensidad)

Drum, beim Barte des Propheten!
Ich studiere Tag und Nacht,
Dich so mit Manier zu töten,
Nimm dich, wie du willst in acht.

PEDRILLO
Was bist du für
ein grausamer Kerl,
und ich hab dir nichts getan

OSMIN
Du hast ein 
Galgengesicht, das ist genug
Erst geköpft,
dann gehangen,
dann gespießt
auf heiße Stangen;
dann verbrannt,
dann gebunden,
und getaucht;
zuletzt geschunden.

Kurt Rydl Solchehergelaufne Laffen

domingo, 9 de agosto de 2020

Il faut partir(La fille du Régiment)

 

La aria de los nueve «do de pecho», en la donizettiana «La fille du Régiment,» goza de un prestigio entre los aficionados de ópera. Su fama se extiende por la complejidad técnica de su interpretación vocal. Pero nada más recibir los aplausos y un posible «biseo», es la soprano quien debe interpretar una escena en la que es ella la que debe reflejar un sentir de pesar. Ella, Marie, debe abandonar el regimiento reclamada por una pariente-su tía, aunque luego se sabrá en el segundo acto la verdad- justamente cuando su prometido Tonio se acaba de enrolar en el regimiento. La escena tiene un contrapunto maravilloso con un concertante posterior en el que Tonio, Sulpice y el regimiento se muestran desangelados por la marcha de ella, quien se va con el corazón roto. La escena completa, pues, es ésta.

Primero hay que indicar que la belleza de esta escena viene de la voz de la soprano y, sobre todo, su capacidad de interpretación vocal y de presencia sobre el escenario. Es decir, una credibilidad unida también a una exigencia técnica que, sin llegar a otros momentos de la ópera(por ejemplo, recuerdo «Salut à la France«) tiene que solventar en ese Adieu cargado de sufrimiento y un fraseo muy nítido y que permite percibir claramente la tristeza que siente la joven ante la separación con Tonio y sus «padres» del regimiento. El acompañamiento musical lo lleva, aparte de los instrumentos de cuerda, el cuerno inglés que es el que logra enviar al oyente esa melancolía y, en menor grado, el cuerno francés y el clarinete. Destacar, el instante en el que Tonio, Sulpice y el cabo del regimiento intervienen para aportar un poco de tensión y tristeza a la escena. Quiero terminar aquí con la versión en italiano( de esta escena pues hubo una adaptación italiana de la ópera estrenada en Milán unos meses después de su estreno en París y que tuvo ciertas variaciones. Es la interpretación de Anna Moffo de este maravilloso «Convien partir».

Escena: Il faut partir
MARIE
Il faut partir,
mes bons compagnons d'armes,
Désormais,
loin de vous m'enfuir!
Mais par pitié,
cachez-moi bien vos larmes,
Vos regrets pour mon coeur
Hélas! ont trop de charmes!
Il faut partir!
Ah! per pitié, cachez vos larmes!
Adieu, adieu!
il faut partir!


TONIO, SULPICE (Pleurant) Je perds, hélas!
en un instant Tout mon bonheur
en la perdant.

LE CAPORAL Tant de chagrin,
ah! c'est vraiment Fort incroyable
assurément!

MARIE Il faut partir, adieu!
Vous que, dès mon enfance,
Sans peine,
j'appris à chérir.
Vous, dont j'ai partagé
Le plaisir, la souffrance!
Au lieu d'un vrai bonheur
On m'offre l'opulence!
Il faut partir!
Ah! per pitié,
cachez-moi votre souffrance!
, adieu!
il faut partir!

Vídeo: Sumi Jo

domingo, 7 de junio de 2020

Aria de Ruy Gómez de Silva "Infelice e tuo credevi"

Tras esas dos óperas iniciales de poco o nulo éxito y dolido por todo lo que le pasó con su familia, Giuseppe Verdi decidió dejar de componer ópera y volver a su pequeña aldea. De todos es sabida esa anécdota de cómo le llegó el libreto de «Nabucco» y como ese «Va, Pensiero» de Temistocle Solera le inspiró para volver a componer y su lograr su primer gran éxito en el mundo de la ópera. A partir de ahí comenzó un período de incesante trabajo que él llamó «años de galeras»(anni di galera) y que comenzó con «I lombardi alla prima crociata» en 1843 y le siguió Ernani. Casi una década hasta llegar a 1851 en la que llega a estrenar hasta dos óperas al año. Años donde se fue labrando un nombre incluso a nivel internacional. «Ernani» se estrenó, incluso, con intervención de Víctor Hugo, autor de la obra teatral en la que se basó la ópera, que intentó oponerse al estreno en París.

Ernani, además, es la primera incursión de Verdi en tierras españolas. Después llegaría Il trovatore, La forza del Destino y Don Carlo. Tiene un ligero componente histórico alrededor de la presencia del Emperador Carlos I de España y V de Alemania en Aquisgrán en 1520. De hecho, el tercer acto gira sobre ese momento. En sí, simplificando mucho, estamos hablando de una joven noble como Elvira, que se va a casar con Ruy Gómez de Silva, pero que está enamorada de un bandido-antiguo noble-llamado Ernani. Entre estos tres personajes irrumpe Carlos quién está prendado también por Elvira. Ruy Gómez de Silva, personaje para cantante con tesitura de bajo, se encuenta entre la debida lealtad al rey y el enojo por ver cómo pretende éste, como comentábamos, a Elvira.

Sobre esta escena, podemos vislumbrar a este primer Verdi con estructuras firmes de recitativo(Che mai veggio!), aria(Infelice e tu credevi) y cabaletta con intervención coral(Infin che un brando vindice) que con el paso del tiempo irá apartando. Recitativo a la vieja usanza donde el cantante y la orquesta se van entrelazando y donde se percibe enojo ante lo que está ante sus ojos; aria más melódica donde se escucha como los instrumentos de cuerda y viento acompañan el pesar del personaje que siente volar su preciado bien y lamenta no tener un corazón frío por el paso de los años y, por último, una cabaletta con «allegro marziale» en el que el personaje agarra una espada en pos de una venganza que irá persiguiendo hasta el final de la ópera.

Escena y aria: Che mai veggio!…Infelice e tu credevi

SILVA
Che mai vegg’io!
Nel penetral più sacro di mia magione;
presso a lei che sposa,
esser dovra d’un Silva
due seduttori io scorgo?
Entrate, ola, miei fidi cavalieri

(cavalieri e Giovanna entrano)

Sia ognun testimon del disonore.
Dell’onta che
si reca al suo signore

Infelice!. E tuo credevi
si bel giglio immacolato!
Del tuo crine fra le nevi,
piomba invece il disonor
Ah, perché l’etade in seno,
giovin core m’ha serbato!
Mi dovean gli anni almeno
far di gelo ancora
il cor.

(a donCarlo e Ernani)

L’offeso onor, signori,
inulto non andrà.
Scudieri, l’azza a me,
la spada mia, l’antico Silva
vuol vendetta, e tosto.
Infin che un brando vindice
resta al vegliardo ancora,
sapral’infamia tergere,
o vinto al suol cadrà!
Me fa tremante il subito
sdegno che mi divora
cercando il sen del perfido
la man non tremerà.

Carlo Colombara como Ruy Gómez de Silva

sábado, 16 de mayo de 2020

Monólogo de Ibn-Hakia en "Iolanta"(Chaikovsky)

 Fue la última ópera compuesta por Chaikovsky, estrenada en 1892 y refleja, como si fuera una alegoría, lo que hubiera deseado el compositor para su existencia. Un periplo vital en la Rusia del siglo XIX para una persona que sufrió su condición afectiva de forma tormentosa y que quiso verse reflejado en la joven ciega. El compositor era homosexual pero, quizás por un entorno social duro, quiso engañarse con unas relaciones con mujeres que nunca llegaron a fructificar. Nunca supo cuál fue su sueño: desde “curarse” de ese afecto por los hombres (lo que le llevó a casarse con Desirée Artôt y, posteriormente, con Antonina Milliukova y que fueron enlaces desastrosos), o bien, desear que su situación no fuera tan mal vista.

 Iolanta, hija del Rey René y ciega de nacimiento es el personaje en el que Chaikovsky se vio reflejado. En ella trasladó sus deseos de que sus males tuviesen fin. Ella es ciega, su padre lucha entre querer curarla para poder ver y protegerla para que no sepa su problema. Sí, suena raro porque, por un lado, trae a un médico árabe para tratarla pero, cuando éste le indica que ella tiene que saber cuál es el problema para desear la curación, el Rey se niega. El azar y Vaudemont llevan a Iolanta a desear ver…con el disgusto del Rey porque ella sabe que no puede ver y la tranquilidad del médico que, en ese momento, ya le dice que la sanación es posible. Ese final feliz en el que ella está sanada y puede ver nos hace pensar en cómo compuso Chaikovsky esas últimas notas.

 Como indica la partitura, el término más adecuado es “monólogo” y tiene la particularidad principal del texto, profundo en el mensaje que transmite, en el que el doctor Ibn-Hakia trata de hacer ver al Rey René de la importancia del nexo de la luz espiritual y el cuerpo que se va percibiendo con el paso de la interpretación del bajo. Casi la puesta en escena es poco importante teniendo en cuenta que lo principal es que se perciba el mensaje del médico hacia el padre inquieto. En sí, ya el médico se ha dado cuenta de la actitud extraña del padre y se percibe en unas líneas duras en la que la voz del médico se ve enojado mientras le acompañan instrumentos de viento madera. En sí, el comienzo en verdad de esta brillante interpretación es a partir de Два мира(Dos mundos) en el que vamos a percibir todo un argumento rítmico de los instrumentos de cuerda y, como a medida que el médico va desplegando sus argumentos místicos de comunión de lo espiritual con el cuerpo, se van añadiendo más instrumentos a la interpretación(trombones, tubas y timbales aparte de los instrumentos de viento madera y metal que habían aportado, en cierto sentido, la melodía) aportando lo exótico del personaje.

 

-Ibn Hakia

Ты властен сделать все,
Но
 прежде дай мне сказать:
Решенью моему ты
 подчиниться можешь или нет,
Но
 я обязан дать тебе совет.

Два мира: плотский и духовный
Во
 всех явленьях бытия
Нами разлучены условно —
Как неразлучные друзья.
На
 свете нету впечатленья,
Что тело знало
 бы одно,
Как все в
 природе, чувство зренья
Не
 только в нем заключено.

И прежде, чем открыть для света
Мирские, смертные глаза,
Нам нужно, чтобы чувство это
Познать сумела и
 душа.

Когда появится сознанье
Великой истины в
 уме,
Тогда возможно, властитель мощный,
Да, тогда возможно, что желанье
Пробудит свет в
 телесной тьме.

Interpretación escena

viernes, 3 de abril de 2020

Momentos magistrales: T'amo d'amor ch'esprimere

Aunque el final de “Luisa Miller”, ópera de G.Verdi basada en el obra de Schiller “Intriga y amor”(“Kabale und Liebe”), nos deja un amargo saber de boca, hay momentos de la ópera que te dejan con otro sentir; el ejemplo lo tenemos con este rítmico “T'amo d'amor ch'esprimere” que logra fácilmente llegar al corazón, en un momento feliz para ambos protagonistas y enamorados, sin imaginarlo que tenían otras personas para ellos: un mar de intenciones malintencionadas, el secuestro del padre de Luisa para que ella escribiera una carta que acabará en tragedia, los celos de Rodolfo que nada sabe hasta la extrema hora de la venganza. Sin embargo, como estaba escribiendo, esa parte del acto primero es feliz para ambos protagonistas y  el único resquemor lo tiene Miller, el padre de la muchacha y que alberga una amarga preocupación sobre Rodolfo.

Como indica la partitura, estamos ante un “Allegro brillante” en el que nos encontramos con un grupo de violines que acompaña tanto a Luisa como a Rodolfo mientras el resto de instrumentos de cuerda(otro grupo de violines, las violas, contrabajos y violonchelos) dejan esa estructura rítmica que se percibe fácilmente. En el caso de los instrumentos de viento madera, nos encontramos igualmente con flautas, oboes y clarinetes que siguen igualmente la melodía que entona ambos protagonistas. Miller y el coro-especialmente el padre, viene acompañado de pizzicato de violonchelos, contrabajos y violas que resaltan el mal pálpito del padre que se va extendiendo con un triste miedo que se percibe en esas notas finales, antes de volver a ese instante feliz de los dos jóvenes enamorados que prefieren dejar atrás esa preocupación. Laura y las campesinas(como coro) nos dejan un final de escena bastante intenso en el que la orquesta culmina antes de sonar la campana y alejarse del escenario salvo Miller.
 
Escena:  
LUISA 
T'amo d'amor ch'esprimere 
mal tenterebbe il detto! 
Il gel di morte spegnere 
non può sì ardente affetto; 
ha i nostri cori un Dio 
di nodo eterno avvinti, 
e sulla terra estinti 
noi ci ameremo in ciel!
 
RODOLFO
T'amo d'amor ch'esprimere 
mal tenterebbe il detto! 
Il gel di morte spegnere 
non può sì ardente affetto; 
ha i nostri cori un Dio 
di nodo eterno avvinti, 
e sulla terra estinti 
noi ci ameremo in ciel!
 
MILLER
Non so qual voce infausta 
entro il mio cor favella . . . 
Misero me, se vittima 
d'un seduttor foss'ella! 
Ah! non voler, buon Dio, 
che a tal destin soccomba 
mi schiuderà la tomba 
affanno sì crudel! 
 
RODOLFO,LUISA MILLER
T'amo d'amor ch'esprimere 
mal tenterebbe il detto! 
Il gel di morte spegnere 
non può sì ardente affetto; 
ha i nostri cori un Dio 
di nodo eterno avvinti, 
e sulla terra estinti 
noi ci ameremo in ciel!
 
LAURA, CONTADINI 
Un'alma, un sol desio 
ad ambo avvia il petto! 
Mai non si vide affetto 
più ardente, più fedel!



TUTTI 
Udiste? I bronzi squillano; 
andiam, ne invita il ciel.
(Vuelven a repetirlo sin la fuerza que hemos percibido antes)

"T'amo d'amor ch'esprimere"(de "Luisa Miller", G. Verdi) 

jueves, 12 de diciembre de 2019

Momentos memorables: Obertura "Un giorno di regno"

Dos únicas óperas de tipo bufo compuso Giuseppe Verdi en su vida con una distancia de más de mediosiglo, como queriendo entender el compositor que el mejor momento para el humor requería un cúmulo de sapiencia para no errar el paso. Falstaff(1893) tuvo un sentido de humor, en cierto sentido, profundo pero generando una serie de escenas para lograr la sonrisa del público. También se podría buscar algunos lances de humor con determinados personajes(destacando Melitone y Trabuco en “La forza de destino”) pero es que “Un giorno di regno” le dejó marcado al compositor de Le Roncole di Busseto. Fue su segunda ópera tras “Oberto, conte di San Bonifazio” pero ya arrastraba un permanente dolor familiar: la muerte de sus dos hijos(ambos con un año de edad, tanto en 1838(Virginia) como en 1839(Icilio Romano) durante el estreno de la primera ópera y la composición de “Un giorno di regno”. Poco antes de la puesta en escena de este segunda ópera, moría también su mujer, Margherita Barezzi. En cuatro años vivió un terremoto afectivo, casándose en 1836, volvía a estar solo en 1840. En pleno dolor estrenó la ópera, acabando en un fracaso que le llevó a querer dejar la composición, que sabemos que no ocurrió por el azar y la insistencia de Merelli, empresario del teatro milanés de la Scala; así surgió “Nabucco”.Con todo, durante estos primeros años hubo relación de amor-odio con el público milanés, al que le achacó no haber tenido consideración con una persona devastada por la tragedia personal. Poco después se volvió a representar en Venecia con otro nombre muy asociado a la ópera y su argumento: “Il finto Estanislao”.


“Un giorno di regno” es, en sí, una ópera con libreto de Felice Romani pero no hecho a propósito, sino sacado del cajón. Pudo ser también un factor de fracaso porque el argumento, enrevesado, está muy alejado del preparado libreto de Falstaff. Más propio del humor de Rossini que de un compositor en su segundo estreno, le pudo afectar eso también. Es decir, era un estilo cuyo gusto ya estaba de pasada y la propia deriva del belcantismo llevaba a una temática inadecuada de embrollo marital, escenas en las que me imagino que el compositor no se sentía a gusto tras el acuerdo con el teatro milanés para estrenar una ópera buffa. Fruto de eso es que es, posiblemente, la ópera menos representada de Verdi. Con todo, traigo aquí su obertura inicial cargada de intensidad y contagiado entusiasmo que casi es difícil imaginar que fuera compuesto en tal situación dramática. Con un comienzo en Allegro se percibe la fuerza de los violines manteniendo la orquesta pero en el que quiero destacar el juego de los instrumentos de viento madera(flauta, oboe, fagot y clarinete y, en menor grado, el octavino) que nos acercan más al estilo jocoso de la trama(con ayuda también de violas, violonchelos y contrabajos) y, en especial, al personaje principal. Un brillante combinación que nos proporciona momentos de “diálogo” y que, sinceramente, nos lleva a otros tiempos más rossinianos.


bertura "Un giorno di regno"

jueves, 31 de octubre de 2019

Momentos memorables: Don Giovanni versus Comendador


Es una de las escenas más memorables y recordadas de la ópera “Don Giovanni”, la obra excelsa de Wolfgang Amadeus Mozart y la letra del libretista Lorenzo da Ponte. El comendador, asesinado por Don Giovanni al principio de la ópera vuelve a aparecer en el acto II de la ópera, en la escena del cementerio. Por un exceso de euforia, al encontrarse con la estatua la invita a cenar... pero su estupor es mayor al escuchar una respuesta absolutamente sorprendente por parte de un ser inerte, una estatua de mármol(obviamente, la interpretación es algo más “flexible”). Lo que era un juego, una broma a su sirviente Leporello es el comienzo del final de Don Giovanni. En esa cena, con músicos que tocan varios fragmentos-como se comentó hace dos semanas- aparece la estatua del comendador en busca de venganza. La escena juega con una cierta tenebrosidad que, por momentos, da cierto encanto con voces potentes, graves(dos cantantes con voz de bajo, otra de barítono) y, sobre todo, un coro “infernal” sublime.

En sí, la escena en la que interviene la orquesta con un juego en el que la voz del comendador, para dotarla de cierta intensidad viene acompañada por instrumentos de viento metal empezando por los trombones de su entrada en escena, el movimiento de los instrumentos de cuerda(especialmente, los grupos de violines) en el momento en el que el comendador le deja claro que ahí no está para comida terrenal, que ha ido a otro tema. El ambiente tenebroso se obtiene fácilmente incluso en el instante en que es el comendador le “invita” a cenar con él. El “pentiti, cangia vita” en el que el que el comendador le concede una última gracia de cambiar es el momento más tenso de la escena y en el que,insólitamente, los contrabajos y violonchelos cogen cierto protagonismo antes de llegar al coro infernal en inquietante allegro




COMENDADOR-ESTATUA
Don Giovanni, a cenar teco
M'invitasti e son venuto!

DON GIOVANNI
Non l'avrei giammai creduto;
Ma farò quel che potrò.
Leporello, un altra cena
Fa che subito si porti!

LEPORELLO
(facendo capolino di sotto alla
tavola)
Ah padron! Siam tutti morti.

DON GIOVANNI
Vanne dico!


COMENDADOR-ESTATUA

Ferma un po'!
Non si pasce di cibo mortale
chi si pasce di cibo celeste;
Altra cure più gravi di queste,
Altra brama quaggiù mi guidò!

LEPORELLO
(fra sé)
La terzana d'avere mi sembra
E le membra fermar più non so.

DON GIOVANNI
Parla dunque! 
Che chiedi! Che vuoi?


COMENDADOR-ESTATUA

Parlo; ascolta! 
Più tempo non ho!

DON GIOVANNI
Parla, parla, ascoltandoti sto.


COMENDADOR-ESTATUA

Tu m'invitasti a cena,
Il tuo dover or sai.
Rispondimi: verrai
tu a cenar meco?

LEPORELLO
Oibò; 
tempo non ha, scusate.

DON GIOVANNI
A torto di viltate
Tacciato mai sarò.


COMENDADOR-ESTATUA

Risolvi!

DON GIOVANNI
Ho già risolto!


COMENDADOR-ESTATUA

Verrai?

LEPORELLO
(a Don Giovanni)
Dite di no!

DON GIOVANNI
Ho fermo il cuore in petto:
Non ho timor: verrò!


COMENDADOR-ESTATUA

Dammi la mano in pegno!

DON GIOVANNI
(porgendogli la mano)
Eccola! ohimè!


COMENDADOR-ESTATUA

Cos'hai?

DON GIOVANNI
Che gelo è questo mai?


COMENDADOR-ESTATUA

Pentiti, cangia vita
È l'ultimo momento!

DON GIOVANNI
(vuol scoigliersi, ma invano)
No, no, ch'io non mi pento,
Vanne lontan da me!


COMENDADOR-ESTATUA

Pentiti, scellerato!

DON GIOVANNI
No, vecchio infatuato!


COMENDADOR-ESTATUA

Pentiti!

DON GIOVANNI
No!


COMENDADOR-ESTATUA

Sì!


DON GIOVANNI
No!


COMENDADOR-ESTATUA

Ah! tempo più non v'è!



DON GIOVANNI
Da qual tremore insolito
Sento assalir gli spiriti!
Donde escono quei vortici
Di foco pien d'orror?

CORO DI DIAVOLI
(di sotterra, con voci cupe)
Tutto a tue colpe è poco!
Vieni, c'è un mal peggior!

DON GIOVANNI
Chi l'anima mi lacera?
Chi m'agita le viscere?
Che strazio, ohimè, che smania!
Che inferno, che terror!

LEPORELLO
Che ceffo disperato!
Che gesti da dannato!
Che gridi, che lamenti!
oe mi fa terror!


jueves, 17 de octubre de 2019

Momentos magistrales: Escena final acto I "Una cosa rara"(Martín y Soler)

Aunque la ópera “Una cosa rara”, de Vicente Martín y Soler ya triunfaba en Viena desde su estreno en 1786, lo cierto es que la ópera no ha llegado a tener presencia activa en los “cartellone” de los teatros de ópera. De hecho, según la web de Operabase apenas se representa ya en el mundo. Sin embargo, hay un fragmento que alcanza cierta notoriedad cada vez que se sube el telón de “Don Giovanni”, la ópera de Wolfgang Amadeus Mozart y, en el segundo acto, suenan breves notas de la ópera de este compositor valenciano contemporáneo del músico salzburgués, con el que compartió, por ejemplo, libretista como fue Lorenzo da Ponte o incluso ayudó en otras óperas como “Il burbero di buon cuor”. Durante ese convite en el que Don Giovanni espera al Comendador, los músicos suenan varios fragmentos y uno de ellos es este “O quanto un sì bel giubilo” que suena en la parte final del primer acto de esta ópera que, en su estreno en Viena, llegó a las 78 representaciones. Por desgracia, perduró ese éxito que, por cierto, no deja de ser un canto a la fidelidad.



En sí, es una música que sigue la línea de las composiciones de la época. La Reina Isabel suena con la melodía a base de los violines y a menor nivel de las flautas cuando cantan los otros personajes. Es un juego de notas sencillas aunque acabe derivando en la melodía inicial cuando termina la escena y el propio acto con ese mítico “Pero lo hecho, hecho está y no se puede cambiar”.Sin embargo, atrapa cuando se escucha por primera vez por lo sencillo pero, a su vez, divertido juego de notas que lo envuelve todo.




Escena

REGINA
O quanto un sì bel giubilo,
o quanto alletta e piace!
Di pura gioia e pace
sorgente ognor sarà.

I CINQUE
Godiamo, su godiamo
e con sincero amore
rendiamo grazie al core
di vostra Maestà.

REGINA
E il figlio mio non parla?

LILLA, GHITA
E voi non dite niente?

LILLA
(Al Principe)
Guardate il mio Lubino.

PRINCIPE
Andate, ho visto, ho visto.

GHITA
(A Corrado)
Guardate Tita mio.

CORRADO
Andate, addio, addio.

TUTTI 
(Salvo Corrado e il Principe)
Corrado muto resta,
l'Infante mi par mesto.
Non so che storia è questa,
non so cosa pensar.
Ma quel ch'è fatto è fatto
e non si può cangiar.

PRINCIPE, CORRADO
Fremo del mio destino,
perdo colei che adoro,
né deggio dir: io moro,
né posso contrastar,
che quel ch'è fatto è fatto
e non si può cangiar.




viernes, 13 de septiembre de 2019

Momentos magistrales: Temporal de La Cenerentola

No puedo evitar pensar en un tipo de fragmentos operísticos cuando se avecina una “gota fría”, aunque ahora tenga ese nombre tan “explosivo” de Depresión Aislada en Niveles Altos(DANA)- que puede basarse en conceptos diferentes-pero que sigue dejando la misma sensación de lluvia intensa por aquí abajo. Alertas naranjas...ya rojas amenazan días pasados por agua y casi con la canoa a mano. Hace unos años, muy posiblemente en otra gota fría, dejé un artículo sobre el temporal más celebre en la ópera, el de “El barbero de Sevilla”, de Rossini. Hoy, el maestro de Pésaro nos vuelve a inspirar con otra escena en las que sabía sacar todo lo espectáculo sonoro que permiten los relámpagos y la lluvia y traducirlas en notas musicales. En ambos casos, eran escenas que permitían trasladarnos a esa escena final de la ópera, donde se resolvía todo; quizás prescindibles en el argumento, sí que eran fundamentales o así me deja la sensación de momentos de gran intensidad para el público asistente.



En este caso, ya regresados Angelina-Cenicienta(por su lado) ,Don Magnifico, Clorinda y Tisbe(por otro lado) a casa tras la fiesta, tenemos esta escena “tormentosa” también por el enfado de Don Magnífico que ve que la joven-o alguien que se le asemeja mucho en la fiesta- puede reventarle su propósito de lograr que una de sus otras hijas sea la elegida por el príncipe Ramiro. Tras el temporal, llega el noble con su secretario Dandini -indicar que durante la ópera habían cruzado los papeles para que él pudiera elegir sabiamente- y se desvela cuál es la elegida...y que, evidentemente, es la propia Angelina. Como la bondad gana sobre la mezquindad de las otras dos hermanastras que, al final, acaban aceptando con cierta alegría que la joven tenga suerte de esposarse con el príncipe.



Obviamente, el compositor jugó con la orquesta para darle vida a un temporal que, sin llegar a la exquisitez de “El barbero de Sevilla” parece, con todo, más espectacular. Los instrumentos de cuerda logran mostrar ese goteo incesante de esa lluvia que arrecia con fuerza mientras que los de instrumento de viento metal(especialmente trombón) y viento madera(fagot) logran que la tormenta y los relámpagos sean creíbles absolutamente, sin olvidar algún elemento de percusión. Otra de las maestrías es lograr , después, como amaina la tormenta.



jueves, 27 de diciembre de 2018

Momentos memorables: Deh,vieni alla finestra

Don Giovanni, ópera compuesta por Wolfgang Amadeus Mozart y estrenada en Praga en 1787, es una de las grandes óperas que se pueden ver en los grandes teatros con cierta regularidad. Tan importante para el mundo de la ópera que Lavigna, maestro de Giuseppe Verdi, le indicó que estudiase su partitura como un modo de ir aprendiendo algunos conceptos. Verdi, no nos olvidemos, no pudo entrar en el conservatorio de Milán-sí, ese que luego se llamó "Giuseppe Verdi" con la contrariedad del propio compositor que no entendió la actitud del conservatorio de darle nombre tras haberle negado el acceso cuando era joven- y fue ayudado por Barezzi, quién le recomendó al mencionado Lavigna.

El papel de Don Giovanni-Don Juan- es conocido: el típico seductor que no duda en utilizar sus malas artes para seducir a sus conquistas, incordiar a su sirviente Leporello que se ve en problemas constantes y, por último, se encuentra con la persona que lo castigará, el comendador...y padre de Donna Anna(Doña Ana). A lo largo de estos años he ido plasmando algunas de sus escenas más conocidas. En esta ocasión, es una cancioncilla para rondar a otra muchacha, sirviente de Donna Elvira,  tras haberlo intentado con Donna Anna y Zerlina en el primer acto. Cambiándose los trajes con Leporello, le convence que seduzca a la señora y, sobre todo, alejarla para que él pueda acercarse a la muchacha. A pesar de la personalidad malévola de Don Giovanni, hay que reconocer que es una escena "diferente", más amable si fuera otro el personaje. Suficiente para que el cantante suela, a veces, sacarla a colación en recitales.
 

De la escena como tal, es una cancioncilla en la que prevalece la intervención de una mandolina a lo largo de la interpretación y que puede aparecer en escena o no(por ejemplo, que esté en la orquesta pero el personaje hace que la toca en el escenario). La mandolina es un instrumento de cuatro cuerdas dobles con el uso de una púa-también dedos- y que le da un cierto toque popular y que, musicalmente, lleva el peso mientras el resto de instrumentos de cuerda, en pizzicato, acompañan. En sí, la belleza de esta escena es esa melodía que llega a nuestros oídos y que, por un momento, logra olvidar qué tipo de personaje canta.

Aria: Deh vieni alla finestra


Deh, vieni alla finestra, 
o mio tesoro,
Deh, vieni a consolar il pianto mio.
Se neghi a me di dar qualche ristoro,
Davanti agli occhi 
tuoi morir vogl'io!
Tu ch'hai la bocca dolce 
più del miele,
Tu che il zucchero porti 
in mezzo al core!
Non esser, gioia mia, 
con me crudele!
Lasciati almen veder, 
mio bell'amore! 

*  Deh, vieni alla finestra. Gerald Finley

martes, 20 de noviembre de 2018

Momentos memorables: Verranno a te sull'aure

Esta es la parte más lírica del dúo de los personajes principales en el primer acto de "Lucia di Lammermoor", de Gaetano Donizetti. Una vez más, volvemos a un clásico de las óperas como es un amor imposible por cuestión de familias. No es la Verona de Romeo y Julieta, es la Escocia de los Ashton contra los Ravenswood, dos familias que se odiaron(aunque en la ópera no se percibe mucho ese tema como con la ópera de Charles Gounod) pero que, entre medias, dos personas se enamoran gracias a un lance por el cual, Edgardo salvó la vida a Lucía cuando un animal iba a matarla. Ese enamoramiento genera disgusto en su hermano Enrico, que quiere esposarla para ser ayudado en su situación política. En la conversación, a la luz de la luna y en un lugar misterioso, Edgardo le dice a Lucia que tiene que partir a otros sitios para resolver el problema que acucia al país y le indica que, después, le pedirá a su hermano Enrico que acepte el compromiso que tienen, a lo que Lucía pide que, por favor, no. Un breve lapso de ira al ver que los odios aún siguen latentes es el preludio de este final más emotivo de dos enamorados, la noche antes de partir él con un compromiso mutuo de amor. Por desgracia, el devenir de la ópera echa al traste ese compromiso que lleva hasta la muerte a ambos protagonistas.
 

En sí, vemos a la soprano y al tenor seguir una estructura similar en la interpretación de cada uno de su "Verrano a te sull'aure" donde primero los instrumentos de cuerda inician el fragmento con un breve acompañamiento de flautas y clarinete remarcando ese suspiros,lamentos. Los instrumentos de viento madera se van percibiendo más con el dolor  y el llanto de cada uno de los personajes. Cuando la interpretación es común, ese lirismo que decía se representa por la actuación con el arpa(o el clarinete en Si bemol si faltase el arpa). Como final de cuadro, la despedida de ambos con la orquesta remarcando cada momento de esas últimas palabras de amor entre ambos. Cuando se vuelvan a ver será otro el sentimiento.


Dueto Lucia-Edgardo
LUCIA
Verranno a te sull'aure
I miei sospiri ardenti,
Udrai nel mar che mormora
L'eco de' miei lamenti...
Pensando ch'io di gemiti
Mi pasco, e di dolor.
Spargi una mesta lagrima
Su questo pegno allor!

EDGARDO
Verranno a te sull'aure
I miei sospiri ardenti,
Udrai nel mar che mormora
L'eco de' miei lamenti...
Pensando ch'io di gemiti
Mi pasco, e di dolor.
Spargi una mesta lagrima
Su questo pegno allor!

LUCIA, EDGARDO
Verranno a te sull'aure
I miei sospiri ardenti,
Udrai nel mar che mormora
L'eco de' miei lamenti...
Pensando ch'io di gemiti
Mi pasco, e di dolor.
Spargi una mesta lagrima
Su questo pegno allor!

LUCIA
Il tuo scritto sempre viva
la memoria in me terrà

EDGARDO
Cara! Sì, sì, Lucia!
Io parto...

LUCIA
Addio...

EDGARDO
Rammentati! Ne stringe il Ciel!

LUCIA
Edgardo!

EDGARDO
Addio!


Verranno a te sull'aure (Camarena y Oropesa)

martes, 30 de octubre de 2018

Momentos memorables: Odi tu come fremono cupi (terceto Amelia-Ricardo-Renato)

El amor platónico que sienten Amelia y Riccardo en “Un ballo in maschera”(o Gustavo III, según la versión que se realice de esta ópera de Verdi  ) tiene un tercer protagonista: el marido de ella es, para más inri, el leal secretario del gobernador.  Si en el segundo acto quedó marcado como el supuesto asesino en la profecía de Ulrica(“el primero que estreche hoy  tu mano”), este segundo acto ya empieza a ir perfilando los pasos para que se pase “al lado oscuro”, el de los celos y la venganza.


Con todo, lo curioso es que esta escena viene después de un dúo de amor, algo tirante pues ella le recuerda que es de otro, y que la llegada de Renato deja un momento de tensión que Amelia intenta evitar ocultándose(en representaciones, lo normal es ponerse un velo oscuro para que no se le vea la cara). De hecho, Renato no sospecha de nada, cree que el gobernador está con una desconocida y preocupado por la amenaza que pesa sobre él. Riccardo le hace prometer que la llevará a la desconocida hasta las puertas de la ciudad, sin dirigirle la palabra y dará media vuelta. La llegada posterior de los conspiradores Sam y Tom ya nos lleva al momento cumbre: ella se quita el velo y Renato ve que su fiel gobernador le ha traicionado, encontrándose con su mujer a escondidas. Es el instante en que ya vemos que Renato ya es peligro que amenazaba Ulrica.


Hay una primera parte de diálogo en el que es más importante lo que se dice que  lo que podemos percibir musicalmente.La tensión por la llegada de Renato anunciada de forma tensa por las cuerdas de violas y violonchelos o el grito de Amelia(“Es mi marido”). Con todo, lo grande es el propio terceto donde se plasma la preocupación de Amelia y de Renato-que había avisado de la presencia de conspiradores para matarlo- y  esa sensación de Riccardo entre la vergüenza y el miedo; una vez presentadas las tres”argumentaciones”, se solapan generando un momento memorable y recomendable. Primeo Amelia, luego Renato acompañado con  la propia Amelia de forma insistente en ese fuggi, va y luego Riccardo, cuyo mensaje es diferente al de los otros dos que tratan de convencerlo de la necesaria escapada del peligro.

Debajo de la transcripción está el enlace al vídeo, que abrirá una nueva ventana.
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Escena Odi tu come fremono cupi (terceto Amelia-Ricardo-Renato)


AMELIA 
Ahimè! S'appressa alcun!

RICCARDO 
Chi giunge in questo 
Soggiorno della morte? 

(fatti pochi passi)

Ah, non m'inganno...

(Si vede Renato)

Renato!

AMELIA 
(abbassando il velo atterrita)
Il mio consorte!

RICCARDO 
(incontrando Renato)
Tu qui?

RENATO 
Per salvarti da lor, che celati 
Lassù, t'hanno in mira.

RICCARDO 
Chi son?

RENATO 
Congiurati.

AMELIA 
O ciel!

RENATO 
Trasvolai nel manto serrato, 
Così che m'han preso per un dell'agguato, 
E intesi taluno proromper: 
L'ho visto, è il Conte; 
un'ignota beltade è con esso. 
Poi altri qui volto: 
Fuggevole acquisto! 
S'ei rade la fossa, 
se il tenero amplesso 
Troncar di mia mano repente saprò.

AMELIA 
(fra sè)
Io muoio...

RICCARDO 
(a lei)
Fa core.

RENATO 
(coprendolo col suo mantello)
Ma questo il do. 

(poi additandogli un viottolo a destra)

E bada, 
lo scampo t'è libero là.

RICCARDO 
(Prende per mano Amelia)
Salvarti degg'io...

AMELIA 
(sottovoce a lui)
Me misera! Va...

RENATO 
(passando ad Amelia)
Ma voi non vorrete segnarlo, o signora, 
Al ferro spietato!

(Dilegua nel fondo e va a 
vedere se s'avanzano)

AMELIA 
(a Riccardo)
Deh, solo t'invola.

RICCARDO 
Che qui t'abbandoni?...

AMELIA 
T è libero ancora 
Il passo, deh, fuggi...

RICCARDO 
E lasciarti qui sola 
Con esso? No, mai! piuttosto morrò.

AMELIA 
O fuggi, o che il velo 
dal capo torrò.

RICCARDO 
Che dici?

AMELIA 
Risolvi.

RICCARDO 
Desisti.

AMELIA 
Lo vo'.

(Riccardo esita, ma ella rinnova 
l'ordine colla mano)

(fra sè)

Salvarlo a quest'alma se dato sarà,
Del fiero suo fato più tema non ha.

(Al ricomparire di Renato, il Conte 
gli va incontro)

RICCARDO 
(solennemente)
Amico, 
gelosa t'affido una cura: 
L'amor che mi porti garante mi sta.

RENATO 
Affidati, imponi.

RICCARDO 
(indicando Amelia)
Promettimi, giura 
Che tu l'addurrai, velata, in città, 
Nè un detto, nè un guardo su essa trarrai.

RENATO 
Lo giuro.

RICCARDO 
E che tocche le porte, n'andrai 
Da solo all'opposto.

RENATO 
Lo giuro, e sarà. 

AMELIA 
(sommessamente a Riccardo)
Odi tu come fremono cupi 
Per quest'aura gli accenti di morte? 
Di lassù, da quei negri dirupi 
Il segnal de' nemici partì. 
Ne' lor petti scintillano d'ira... 
E già piomban, t'accerchiano fitti... 
Al tuo capo già volser la mira... 
Per pietà, va, t'invola di qui.

RENATO 
(staccandosi dal fondo ove stava
esplorando)
Fuggi, fuggi, per l'orrida via 
Sento l'orma dei passi spietati. 
Allo scambio dei detti esecrati 
Ogni destra la daga brandi, 
Va, ti salva, o che il varco all'uscita 
Qui fra poco serrarsi vedrai; 
Va, ti salva; del popolo è vita, 
Questa vita che getti così.

AMELIA
Di lassù, 
da quei negri dirupi...

RICCARDO 
(fra sè)
Traditor, congiurati son essi 
Che minacciano il vivere mio? 
Ah, l'amico ho tradito pur io . . . 
Son colui che nel cor lo ferì! 
Innocente, sfidati li avrei: 
Or d'amore colpevole... fuggo. 
La pietà del Signore su lei 
Posi l'ale, protegga i suoi di!

AMELIA, RENATO 
Va, fuggi, ti salva, va, fuggi

AMELIA
Odi tu come fremono cupi...

RENATO
Fuggi, fuggi, per l'orrida via...
 
Terceto  Odi tu come fremono cupi